Bodegón 1901
Una
experiencia monumental.
Visitamos el
nuevo restaurant de River inaugurado en febrero de este año, 2026. Reservamos
una mesa para 6 comensales, mediodía de lunes. El lugar abre 12 hs y cierra
2am. Nosotros llegamos 12.30, y nos retiramos 5,30pm.
Nos ofrecieron la mesa central, en el medio del amplio salón, frente a la barra. El salón está distribuido a lo largo del ventanal que da al campo de juego desde la platea Belgrano (con sombra siempre, garantizando un verano fresco para disfrutar al aire libre, donde también hay mesas).
Luego hay mesas
por todo el salón, para dos, cuatro o seis, también en diagonal y en forma
curva hay una baranda con sillas para comer en forma individual con vista solo
al campo de juego. Y en el opuesto hay boxes, más íntimo si se quiere. En las
dos paredes sin ventanas, están las pantallas para ver fútbol. No son pequeñas,
pero podrían ser más grandes, quedarían estéticamente mejor.
La calidad
de las mesas y de las sillas es óptima. Lo mismo opino del servicio en general,
camareros atentos y rápidos. Si bien era un lunes mediodía, con una demanda de
público de un 35/40 por ciento a las 2pm.
El pan
(panera) ok. Al igual que la salsa que ofrecen como aperitivo para acompañar la
panera.
También
pedimos una tortilla de papas y vino perfecta, sellada y bien babé.
Justamente está
temáticas, referente al lugar, se ve ausente en la propuesta estrictamente
gastronómica, nosotros esperábamos encontrar un plato, un cóctel (no llegué a
la barra igualmente) Labruna, Beto Alonso, un Gallardo, un Bernabéu etc., y
nada.
En vinos
falta un torrontés, y en tintas faltan varietales varios.
Finalmente
pedimos Alto Chardonnay de Terrazas y en tintos bebimos dos botellas de Los
Chacayes de la misma bodega increíbles, diVinos, ideales para el bife bien
jugoso que pedimos. Con huevo y papas fritas, gruesas, bien de bodegón, ok.
Vi que
tienen cerveza tirada, bien.
También observé que tienen muy buenos vodkas y whiskies. Ideal para disfrutar esa hermosa barra de noche.
Detalles, la entrada al bodegón está un poco desprolija, probablemente debido a una obra, desentona un poco con lo agradable del interior del Bodegón.
![]() |
| Guido Monumental |
Ya en la
platea, se produjo un ruido en la comunicación, ponete allá, más acá, etc.,
éramos 6, habíamos consumido 7 botellas de vino, entre tintos, blancos y
champagne (Veuve Clicquot). Estábamos en el monumental, felices como niños en
una fiesta de cumpleaños.
La cosa es que Z se cansó, y nos advirtió, Basta, “no me mandoneen”, nosotros solo queríamos encontrar nuestro mejor perfil, broma, acá la que manda soy yo, me tuvieron de acá para allá esperando por las fotos. Nuestras sonrisas desaparecieron por un momento, luego hicimos las paces y todos volvimos a sonreír, incluso Z.
Nos dieron
dos fotos impresas espectaculares, cuenta aparte obvio.
A lo que voy
es no importa de qué club sos o no sos hincha, pero en la vida, en todo
trabajo, y en especial en gastronomía, más en un lugar turístico, uno debe
mantener la sonrisa y buena onda, siempre, a pesar de todo.
Un lugar tan bonito, con tanto potencial mágico, este último detalle tiene que ser corregido.
Los precios, normales.
Mi nota por las gratas horas que pasamos en el lugar es un 8 de 10.
Es decir, me gustó y mucho. Lo recomiendo.
SB


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