El papa que tomaba vino con coca
El Vin
Mariani, fue una bebida que contenía vino de Burdeos y extractos de hoja de
coca y también cocaína, legal en esos años. Los papas Pío X y León XIII fueron
especialmente entusiastas de esta bebida.
Las primeras
bebidas que incluyeron la coca en su fórmula.
El Elixir de
Coca Lorini fue un tónico medicinal creado en 1863 en La Paz, Bolivia, por el
farmacéutico italiano Domenico Lorini.
Esta Inspiró
al químico ítalo-francés Angelo Mariani para crear en 1867 su famoso Vin
Mariani.
La reacción
química que se producía por la interacción en el hígado del consumidor, del
alcohol con un metabolito de la cocaína, genera coca etileno, un compuesto aún
más potente y que hacía que una copita de Vin Mariani tuviese un efecto tónico
poderosamente estimulante.
La patente y
los extractos de coca terminaron vinculados a laboratorios como Merck
(Darmstadt, Alemania) primero, y luego a Parke-Davis (Detroit, EEUU), cuya base
de jarabe sirvió para el desarrollo de la fórmula de la Coca-Cola.
Así, en 1884
John Stith Pemberton, en Giorgia, Atlanta EEUU, desarrolló y empezó a
comercializar una bebida con alcohol que imitaba al Vino Mariani a la que la
llamó Pemberton's French Wine Coca. En 1886 se inicia la ley seca en Atlanta, y
su vino de coca paso a ser elixir de coca. Al sacarle el alcohol y agregarle
agua carbonatada inventó la Coca Cola, hojas de coca (Erythroxylum coca) y nuez
de cola (Cola acuminata) como ingredientes esenciales.
El vino
oficial de la Iglesia católica en Argentina no existe, pero hay dos bodegas
mendocinas históricas que producen los vinos de altar más tradicionales y
autorizados por las autoridades eclesiásticas.
Bodega
Cabrini (Luján de Cuyo):
Produce el tradicional
Vino Licoroso de Misa Cabrini, elaborado desde 1939 y autorizado por el
Arzobispado de Mendoza, siguiendo las directrices del Vaticano. Es un vino
fortificado de 16,5% ABV que se utilizará en la misa central de la Basílica de
Luján durante la visita del papa.
Bodega Don
Bosco (Maipú):
Es el vino
litúrgico más antiguo del país, desde 1901. Es un vino licoroso especial fue
seleccionado para las celebraciones religiosas encabezadas durante las visitas
papales anteriores.
Ambos son
vinos fortificados comunes, mayoría base moscatel, en la fermentación esta se
interrumpe, quedando azúcar residual y el alcohol de ajusta por agregado de
etílico neutro a unos 16 grados finales.
Cómo resultado da un vino rico y estable, resistente al paso del tiempo aún abierto, además de económico.
A nivel
oficial mundial no podemos dejar de mencionar los vinos históricos, uno
reciente y otro súper clásico, vinculados directamente al papa.
Heras Cordón
(La Rioja, España):
Vino tinto (Tempranillo,
Graciano y Mazuelo) elaborado en Fuenmayor. Fue seleccionado como proveedor
oficial del Vaticano desde tiempos de Juan Pablo II en 2000 y se ha mantenido a
través de los pontificados de Benedicto XVI, Francisco y León XIV. No se comercializa
al público y se envían unas 2.000 botellas al año para cenas, actos y
recepciones diplomáticas.
Châteauneuf-du-Pape
(Valle del Ródano, Francia)
Conocido
históricamente como "el vino de los papas", su origen se remonta al
siglo XIV cuando el papado estuvo instalado en Avignón. Son vinos tintos
elaborados principalmente con uva Garnacha.
Otras
variedades tintas permitidas: Syrah, mourvédre, cinsault, counoise, vaccarése,
muscardin, terre noir.
Blancas
permitidas: Clairette, roussanne, bourboulenc, picpoul, picardan.
Curiosodad: El
vino Chateau de Beaucastel es conocido por su prestigio, calidad y por usar las
trece variedades juntas, con base de Garnacha y Monastrel (mourvédre).
"Castillo
nuevo del papa"
En 1308, el
papa Clemente V, anterior arzobispo de Burdeos, su ciudad natal que dio origen
al gran vino Chateau Pape Clément, trasladó el papado desde Roma a la ciudad de
Avignón. Clemente V era muy aficionados a los vinos. Al trasladarse a Avignón
este y los siguientes papas, promovieron la viticultura de la región, cercana a
las orillas del río Ródano.
Fue el papa
Juan XXII quien hizo mucho por mejorar allí la vitivinicultura. Desde ese
momento los vinos de esta zona fueron conocidos como "Vin du Pape",
término que más tarde sería sustituido por Châteauneuf-du-Pape.
El castillo
también fue su obra y permanece como símbolo de la denominación.
Destaquemos
la sed de buen alcohol que tuvo siempre el catolicismo. Primero con el vino
como símbolo sagrado, "la sangre de dios", en la última cena.
La cerveza
también se vincula al catolicismo desde la edad media.
Cervezas Trapenses y de Abadía.
Las cervezas
trapenses ostentan el sello oficial de la Asociación Internacional Trapense, la
cerveza debe ser elaborada estrictamente dentro de los muros de una abadía por
los propios monjes católicos (o bajo su supervisión directa), y las ganancias
deben destinarse únicamente al sustento del monasterio y a obras sociales. Las
marcas o monasterios más populares son Westmalle y Chimay, en Bélgica.
Luego, desde
1500 con la aparición del alcohol destilado potable surgieron otras bebidas.
Los
benedictinos y los cartujos, (Francia), dos de las órdenes monásticas más
importantes de la Iglesia católica crearon en 1510 la receta del licor
Benedictine y en 1605 los cartujos consiguieron su fórmula.
Ambos fueron
el resultado de la búsqueda de una pócima o elixir de vida para lograr la vida
eterna o lo más longeva posible.
Los cartujos
llegaron a mezclar 130 ingredientes naturales buscando potenciar y mantener sus
propiedades medicinales.
Gracias señores,
por tanta ética y cultura etílica a lo largo de toda la historia mundial.
Amén
Sebastián
Bossi
Para La Vida
Bien Bebida
Noviembre
2026









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