lunes, 12 de octubre de 2026

La Feria del Vino. Concepción del Uruguay, Entre Ríos

 La Feria del Vino. Concepción del Uruguay, Entre Ríos

Una feria de vinos distinta. Una feria / fiesta / disco del vino como opción a un boliche tradicional. Una propuesta para juntar todas las opciones de una salida de un sábado por la noche en un solo lugar apartado de la cuidad. Con horarios bien establecidos como para que mande la propuesta, no la costumbre. Comienza a las 8pm termina 2am. De esta forma 8pm ya estaba al 50 por ciento de concurrencia y 9pm estaba a full. Detalle interesante que cambia la vieja costumbre de salir exageradamente tarde.

Este evento surgió en 2024, y se realiza 3 veces por año. Juntando a más de 500 participantes, un público variado, principalmente de entre 30 y 50 años de ambos sexos.

Las dos primeras ediciones se realizaron en el Club Social, con una capacidad física más limitada, el 24 de agosto y 12 de octubre de 2024, en pleno centro de la ciudad entrerriana. Como una propuesta de feria de vinos normal, de las tantas que se vienen realizando en Argentina en los últimos 25 años. Es decir, una convocatoria al público general ofreciendo varios stands de vinos, con diferentes bodegas, asesoramiento al público son expertos en el tema, como sommeliers, bodegueros, enólogos, etc. Con stands de comida y estaciones de agua, buena iluminación, música de fondo, una buena copa, y no mucho más.

La verdad, este tipo de ferias, a la larga, si no hay novedades, o alternativas que lo hagan más atractivo al evento, el público deja de asistir, y más si se convoca más de una vez al año.

Desde 2025, cambiaron a un lugar bien alejado de la ciudad, a unos 5 kilómetros, un lugar de eventos llamado VP, mucho más amplio, cómodo y con un parque en recepción que suma lugar y buena onda además de sillones para descansar y relajar. Desde ese año se realiza en abril y octubre. Es decir, cada 6 meses. Misma convocatoria sucedió este año 2026, en lo que fue la sexta edición.

El primer cambio se dio en la segunda edición, al cambia la copa por un copón perfecto para este tipo de evento, es el característico que se usa actualmente en el evento. Y el cambio más radical se dio en la tercera edición, Donde los organizadores se animaron a ampliar la convocatoria, no fue casual la segunda convocatoria en el club social a solo 45 días de realizada la primera, el público estaba sediento de este tipo de eventos en la ciudad. Los organizadores si supieron que hacer para los que se estaban muriendo de sed y no encontraban tanto vino en Concepción del Uruguay.

En la tercera edición debuta la localía en la entrada de la ciudad, una zona casi rural, al borde de lo residencial, pero con muchos descampados, ideal para estacionar con tranquilidad y sentirse desde la llegada más relajado.

Cambio más que la locación, la luz paso de radiante y cálida a tenue oscura, intima, de boliche o al menos de fiesta, no faltaron las bolas de espejos y dj ambientando cada noche de sábado como lo acostumbran a hacer donde estén desarrollando su metier.

Y ya en la cuarta convocatoria, siempre en VP Eventos, la jornada se extendió hasta las 2am, con un quiebre a la medianoche donde el formato feria previa pasa a disco completamente, con habilitación de una extensa barra, venta de tragos, etc.  Modalidad que se mantiene actualmente en cada edición.

Comercialmente es todo un 10, el público se relaja, paga anticipadamente su entrada de 45mil pesos (octubre 2026) mas 5mil la copa en consignación, pudiendo recuperar ese dinero a la salida, de desear comer algo, el consumidor podrá adquirir el menú elegido comprándolo en el momento, agua siempre disponible bien a mano en varias estaciones, el estacionamiento esta algo contaminado por los cuida coches, que al no estar clara la tarifa, esta termina pareciendo una extorsión. Y si uno opta por dejarlo a la vuelta del lugar, los vecinos denuncian que les usan sus veredas de parking, en mi caso de una manera agresiva. Detalles a solucionar.

Mis observaciones, no para modificar, simplemente es lo que observo como fenómeno social, ya que me pareció muy original, o poco habitual en otras ferias.

El público. en argentina en general, se acerca a una feria de vinos para conocer novedades, distintas añadas, cepas, terroirs, hablar con el enólogo, sommelier. Probar si es posible todo, y para eso si o si, ir escupiendo para no embriagarse, etc.

Acá ¡no! Al público le encanta que este repleto de vinos, pero casi como algo decorativo, creo no le importa más que el vino sea blanco, tinto, espumoso o dulce. No le importa el origen o zona, menos la añada, los detalles como el alcohol, apenas si la variedad, pero como algo para ponerle nombre a lo que se bebe o quiere beber, como un rotulo al momento. Y además por más que quiere ver detalle no los podrá ver porque no hay luz, es luz blanca. Crearon unas fichas de cartón en blanco y negro para poner en la base de cada botella, que ayuda como guía para saber bodega, origen y cepa, pero en el contexto, al no poder entablar una conversación uno termina por asentir ante cualquier duda y no repreguntar nada. De hecho, observe que en más de un caso las fichas estaban mal puestas, o estaba la ficha y no estaba el vio o viceversa. En definitiva, al consumidor no le importa lo que le comenten al servirlo sobre ese vino, porque no lo va a escuchar por la música alta y subiendo a medida que transcurre la noche.

Cantidad y variedad de vinos

La cantidad de vinos es la prometida, y no está mal. Unos 10/12 stands con 10 vinos cada uno. Creo la distorsión o ruido está en la variedad de origen, pocas novedades, todo Mendoza salvo una bodega de Salta, Vasija Secreta, beber su torrontés siempre me hará muy feliz, una de La Rioja, La Puerta, a la encargada le pongo un 10 como a su blend reserva colección Quinquela 2019; y de Neuquén, solo Primogénito.

Si creo necesaria la incorporación de al menos una bodega entrerriana.

De Mendoza destaco el vino blanco compuesto, con agregado de lúpulo Citra y Nugget en técnica Dry Hopping, de bodega Tierras Altas. Esta bodega también ofrece un vino naranjo, había dos en la feria, no los termino de entender.

También me gusto el Gauchezco reserva Chardonnay 2021.

Destaco el único vino 2026 que encontré en la feria, un Pinot Noir de Gauchezco, no me gusta el Pinot Noir argentino, pero cuando un vino es del año, lo elijo y recomiendo.

En origen se destacó la genialidad ofrecer una bodega de Balcarce, con Los Bravento blanco, rosado y tinto de Puerta del Abra. Y los blancos Insólito, Riesling 2021 y Albariño 2023, de la misma bodega. Muy atento el señor que atendió el stand, con una amabilidad y generosidad destacable, soportando un parlante a pleno detrás.

Estos comentarios, como aclaro más arriba, son míos y no son críticas, son observaciones, pero hasta pienso que no deberían cambiar, porque equipo ganador no se toca, y el evento sigue siendo un éxito, repleto de concurrentes que asisten como se van, felices, por eso vuelven y volverán.

Detalle, los vinos se pueden comprar en la feria, pero no el stand de venta estuvo siempre vacío.

Por ultimo destaco la responsabilidad del consumidor al beber en un evento donde por la cantidad de autos en la entrada, manejaban la enorme mayoría, No vi excesos a la hora de beber, al menos hasta la medianoche, yo me retiré puntual cero horas del domingo. No vi a nadie ebrio, ni afuera, ni adentro, ni en los baños, todo ejemplar. Me animo a decir, si bien es un tema delicado, que cientos de personas bebieron responsablemente, aun al volante. Recordemos que este evento se realiza en las afueras de la ciudad.

Como lo digo en mi manual “Tomemos Conciencia Tomemos Con Ella” la disciplina y la rigidez de los horarios en el bebedor son clave. Vuelvo al principio de esta nota, la cita es 8pm y ya a esa hora esta repleto, porque a las 12, como a las 11pm de los pubs de Inglaterra, se cierra. Es momento de descansar. Manteniendo la sonrisa por lo vivido y bebido. 
De eso se trata “La Vida Bien Bebida”.



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